Institucionalización y medicalización del parto en Uruguay (1920-1960). Tensiones para la autonomía reproductiva de las mujeres
Esta tesis pone en relación la institucionalización y medicalización del parto con la autonomía reproductiva de las personas gestantes. Busca aportar conocimiento sobre cómo se fue cimentando una concepción y una práctica médica intervencionista de asistencia obstétrica. En particular, se abordan lo...
I tiakina i:
| Kaituhi matua: | |
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| Hōputu: | doctoralThesis |
| Reo: | Pāniora |
| I whakaputaina: |
2022
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| Ngā marau: | |
| Urunga tuihono: | https://hdl.handle.net/20.500.12008/33502 |
| Ngā Tūtohu: |
Kāore He Tūtohu, Me noho koe te mea tuatahi ki te tūtohu i tēnei pūkete!
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| Whakarāpopototanga: | Esta tesis pone en relación la institucionalización y medicalización del parto con la autonomía reproductiva de las personas gestantes. Busca aportar conocimiento sobre cómo se fue cimentando una concepción y una práctica médica intervencionista de asistencia obstétrica. En particular, se abordan los procesos sociohistóricos involucrados en la conformación del modelo de asistencia al parto en décadas centrales del siglo XX . Esto se realiza combinando técnicas de análisis documental, de contenido y de discurso de la obra escrita de médicos y científicos referentes en el país, de publicaciones de la partería y de otros documentos de época. Se estudian, por un lado, las políticas que el Estado fue construyendo para institucionalizar el parto en el contexto de la promoción de una maternidad cada vez más dedicada al cuidado de la infancia, así como el proceso y las razones que justificaron su creciente hospitalización. Y por otra parte, el proceso de medicalización del parto, que implicó la consolidación de la ginecotocología y la construcción de un modelo médico intervencionista legitimado para asistir todo tipo de partos. También se tiene en cuenta el cambio del quehacer profesional de la partería conforme se fue procesando tal medicalización. Por último, se analizan las razones esgrimidas por representantes de la ciencia obstétrica para integrar sus descubrimientos a la práctica médica, que entre finales de la década de los cincuenta y principios de la década de los sesenta revolucionaron la forma de asistencia del parto. De la investigación se desprende que la institucionalización y medicalización del parto significaron una mejora para la autonomía reproductiva de las mujeres. Por primera vez las políticas públicas destinaron recursos para mejorar aspectos de la morbimortalidad de las gestantes. Pero a la vez, por la forma en que se desarrolló el proceso — privilegiando una concepción patológica del cuerpo femenino — se impusieron mecanismos de control y de intervención que obstaculizaron la posibilidad de ejercer otros aspectos de la autonomía reproductiva. En el momento histórico en donde el rol central para las mujeres seguía siendo el materno, un nuevo mandato social se erigía para las buenas madres: confiar y entregar su cuerpo al instrumental biomédico para prevenir el daño fetal. La asistencia moderna del parto y el nacimiento se construyó sobre un sujeto pasivo, «paciente - madre», dispuesto a ser intervenido. De este modo, el modelo médico hegemónico intervencionista de asistencia al parto se asentó y a la vez reprodujo la dominación de género en la sociedad. |
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