Justicia poética. Una lectura crítica de Martha Nussbaum

¿Por qué recurrir a la lectura de novelas en la administración de justicia? ¿Cuál es el valor que aporta la literatura a la formación académica y profesional de los operadores de justicia? ¿Puede un juez literario reconocer, y en lo posible, hacer frente a la estigmatización social, mejor que un jue...

Whakaahuatanga katoa

I tiakina i:
Ngā taipitopito rārangi puna kōrero
Kaituhi matua: Lara Gòmez, Yamila (author)
Hōputu: masterThesis
Reo:Pāniora
I whakaputaina: 2022
Ngā marau:
Urunga tuihono:https://hdl.handle.net/20.500.12008/37035
Ngā Tūtohu: Tāpirihia he Tūtohu
Kāore He Tūtohu, Me noho koe te mea tuatahi ki te tūtohu i tēnei pūkete!
Whakaahuatanga
Whakarāpopototanga:¿Por qué recurrir a la lectura de novelas en la administración de justicia? ¿Cuál es el valor que aporta la literatura a la formación académica y profesional de los operadores de justicia? ¿Puede un juez literario reconocer, y en lo posible, hacer frente a la estigmatización social, mejor que un juez común? En el presente trabajo, estudio de forma cuasi exegética la tesis defendida por Martha Nussbaum en Poetic Justice (1995). En este contexto, además de analizar en profundidad el concepto de imaginación metafórica, la defensa de las emociones para la vida pública, la empatía y la figura del juez literario, recorro las diferentes críticas que se le han hecho desde la Filosofía y el Derecho. Me sumo fugazmente a la lista de detractores, dudando acerca del verdadero poder de la literatura para hacer frente a prácticas degradantes; en concreto, a la estigmatización social. El interés por esta práctica radica en la ausencia de tratamiento y consideración que tiene a lo largo de Poetic Justice, pero particularmente, en su complejidad inherente, que trataré de desentrañar. A grandes rasgos, el objetivo de la investigación consiste en cuestionar la presunta aplicabilidad de la tesis de Nussbaum en la administración de justicia, evaluando si el juez literario puede hacer frente de forma más global, más eficiente que el juez común, a la estigmatización social. En conclusión, si bien entiendo que la autora carece de detalle, precisión y afirmatividad a la hora de considerar la estigmatización social como práctica a combatir por el juez literario en Poetic Justice, opto por continuar con la defensa Nussbaumiana de la justicia poética -casi tres décadas después de su publicación- y me sumo al elogio de la literatura, especialmente de la lectura de novelas para una administración de justicia técnica, pero más humana.