La cultura física en el espíritu del batllismo

Este trabajo de investigación se propone establecer un espacio de problematización historiográfica, desde la perspectiva de la historia cultural, en torno al proceso de difusión de una “cultura física” asumido por la Comisión Nacional de Educación Física (CNEF) entre 1911 y 1915 en el Uruguay, como...

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Main Author: Mirabal Seré, Ignacio Manuel (author)
Format: masterThesis
Language:Spanish
Published: 2024
Subjects:
Online Access:https://hdl.handle.net/20.500.12008/48340
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Summary:Este trabajo de investigación se propone establecer un espacio de problematización historiográfica, desde la perspectiva de la historia cultural, en torno al proceso de difusión de una “cultura física” asumido por la Comisión Nacional de Educación Física (CNEF) entre 1911 y 1915 en el Uruguay, como resultado del cumplimiento de los fines que la ley N°3789 le encomendó al momento de su creación, el 15 de julio de 1911. De la lectura de las actas de sesiones de la CNEF se observa un intenso proceso de problematización sobre los alcances culturales y sociales de las acciones emprendidas para difundir la cultura física en el periodo seleccionado, en las que destacó la idea de “cultura física” cómo “cultivo del pueblo”. La elaboración y difusión de una propuesta de cultura física pasó a ocupar un rol importante para los fines del modelo batllista, que podemos identificar en la célebre frase “el pequeño país modelo”. De forma que la cultura física de la CNEF apostó a reformar la cultura y la sociedad a través de dos mecanismos, a saber; la reforma de los modos de educación de los cuerpos y la creación de una red pública y privada de actores e instituciones de la cultura física. Respecto de los modos de educación del cuerpo, se propuso difundir los ejercicios físicos racionales, los cuales se asumió promoverían un uso y un desarrollo armónico y equilibrado del cuerpo, que evitaba los excesos del profesionalismo y sus vicios relativos a; la exaltación del individuo frente al colectivo; de la especialización frente a la variedad; del interés de la práctica por dinero frente a la experiencia de la participación y del cultivo del ciudadano. Por el lado de la red de actores, concentró la mayor parte de sus recursos en tejer una red de institución públicas donde “los desfavorecidos” pudieran acceder a la cultura física como: los gimnasios populares y plazas vecinales de cultura física. También propuso una sistema de gobernanza ciudadano de la cultura física, que articuló desde el nivel vecinal hasta el nacional, con la CNEF como el órgano máximo, ejerciendo la superintendencia. Mientras que para el ámbito particular de la cultura física generó estrategias de apoyo y fortalecimiento, organizó “competencias”, “juegos” y “fiestas” de ejercicios físicos, y creó la Federación Deportiva del Uruguay. Nació una cultura física reformista y con un fuerte sentido progresista, que buscó mejorar la cultura física de todos los sectores sociales, pero con el acento en acortar las grandes disparidades del sistema económico y cultural. Para lo cual se valoró necesario formar y cultivar al pueblo en la dimensión de la salud y el higienismo, en la dimensión cultural con el sentido amateur y racional de las prácticas de ejercicios físicos, y en la dimensión política con los mecanismos e ejercicio de la ciudadanía en torno a la cultura física.